Descripción

El Gató es un postre típico de Mallorca, su ingrediente principal son las almendras mallorquinas, muy usadas y apreciadas dentro de la gastronomia de la isla.

Se dice de este postre que ya en el siglo XVIII era uno de los más populares en las cortes de esa época. Proviene de la unión de la cocina francesa con la mallorquina.

Lo pueden comer las personas alérgicas al gluten porque es un postre que no lleva harina para su preparación, solo se espolvorea en el molde para que no se pegue pero se puede suprimir.

El Gató es un bizcocho muy esponjoso y dulce que hace la delicia de niños, jóvenes y mayores.

Los mallorquines lo solemos acompañar con una buena bola de helado de almendra en verano y en invierno con una taza de chocolate caliente.




  • Dificultad: media
  • 60 minutos
  • Dulces y repostería

Ingredientes

- 300 g de almendra molida

- 300 g de azúcar

- 8 huevos

- una cucharadita de canela

- ralladura de limón

- manteca

- un poco de harina

Receta

Empezaremos mezclando en un bol la almendra molida y la ralladura de limón.

Seguidamente encenderemos el horno a unos 180º para precalentarlo y prepararemos un molde de unos 25-30 cm de diámetro untándolo de manteca y espolvoreando un poco de harina para que la masa no se pegue.

Ahora separaremos las claras de las yemas de los huevos, con las yemas mezclaremos unos 150 g de azúcar y lo montaremos y después haremos lo mismo con las claras y los otros 150 g de azúcar.( Nos podemos ayudar con la batidora eléctrica).

Ahora es el momento de mezclar las yemas con las claras, la almendra molida, la ralladura del limón y la canela. Se debe hacer con suavidad con movimientos de arriba a abajo.

Lo metemos todo en el molde ya preparado con manteca y harina y lo meteremos al horno a unos 180º unos 30 minutos. Pasado ese tiempo se baja el horno a unos 150º y se deja unos 10 minutos más.

Para comprobar que el gató este hecho se le clava un palillo en el centro, si sale limpio esta hecho, sino se deja unos 5 minutos más y se repite la operación con el palillo hasta que salga limpio.

Cuando esté en su punto se saca del horno y se golpea suavemente el molde contra la encimera para evitar que la masa baje.

Una vez frio se desmolda y se espolvorea con azúcar glas.